Como propietarios de una vivienda, que queremos alquilar, es necesario que conozcamos al dedillo los derechos y las obligaciones que tenemos para poder disfrutar de nuestra experiencia como arrendatarios.

Los alquileres de viviendas están regulados por la LAU (Ley de Arrendamientos Urbanos) y hacen referencia a los alquileres de un inmueble, cuya función será servir de vivienda principal al arrendatario.

Vamos a enumerar y desgranar los aspectos más importantes que pueden afectarnos a la hora de realizar un contrato de alquiler. Aquellas cuestiones que debemos tener claras para que la experiencia que obtengamos a la hora de poner nuestra vivienda vacía en alquiler sea lo más satisfactoria y sencilla posible para todas las partes, para que podamos tener una buena y fluida relación con nuestro inquilino y podamos aprovechar las ventajas, y beneficios, de tener alquilada nuestra vivienda durante largas temporadas.

 

Fianza y otras garantías adicionales

 

La fianza sigue siendo la garantía esencial que pedir al futuro inquilino de tu vivienda. El abono de una fianza equivalente a un mes de la renta mensual es obligatorio a la hora de alquilar un inmueble. Dependiendo de la comunidad autónoma en la que vivas, como arrendador, estarás obligado a depositar esta fianza en el organismo correspondiente para garantizar al arrendatario que ese dinero estará ahí, a la hora de finalizar el contrato y hacer la devolución.

Como arrendador tienes derecho a que la vivienda se te devuelva en las mismas condiciones que estaba antes del comienzo de la cesión del inmueble en el periodo de alquiler. Pudiendo hacer uso de la fianza para reparaciones o gastos e incluso pedir una indemnización al inquilino, ante la necesidad de afrontar un gasto superior a la fianza por los desperfectos que haya podido causar durante su estancia en la vivienda.

Como garantía adicional podemos solicitar hasta dos meses de renta adicionales, así como un aval bancario o personal de algún conocido o familiar que responda ante un posible impago del inquilino.

En el caso de los alquileres de larga duración, aquellos que estipulen en el contrato una duración superior de cinco años, no hay límites a la hora de pedir garantías al inquilino, pudiendo superar esos dos meses de fianza adicionales que te aseguren como arrendador cobrar los posibles impagos del arrendatario.

Es importante que un banco o una empresa aseguradora nos haga un estudio de solvencia del posible inquilino para que nos indiquen la cantidad idónea a solicitar según las posibilidades del inquilino.

 

Derecho a recibir la renta pactada

 

Es el principal derecho que tienes como arrendador, recibir la renta pactada con el arrendatario en el contrato de alquiler. Este pago mensual es ineludible para el inquilino, se pactará con antelación a la firma del contrato y se estipulará en el mismo la cantidad y la forma de pago que convenga a ambas partes.

 

 

Conservación de la vivienda

 

Como arrendador estás obligado a realizar las reparaciones que necesite la vivienda para conservar sus condiciones de habitabilidad. La obligación sobre las reparaciones tiene su límite en la destrucción de la vivienda por causa no imputable al arrendador.

Las pequeñas reparaciones que exija el desgaste por el uso ordinario de la vivienda correrán a cargo del arrendatario.

 

Derechos y obligaciones del arrendador a la hora de realizar obras de mejora en la vivienda

 

Tienes derecho a realizar obras de mejora en tu vivienda y siempre que estas no puedan esperar a la finalización del contrato, el inquilino está obligado a soportarlas.  Si no está de acuerdo puede rescindir el contrato avisando en el plazo de un mes, desde que se le notifican la realización de las obras.

Debes comunicar el comienzo de las obras por escrito y con tres meses de antelación para que el inquilino las asuma.

Al realizar este tipo de obras estás obligado como arrendador a realizar una reducción de la renta mensual al inquilino, en proporción a la parte de la vivienda de la que este se vea privado, durante el tiempo que duren las obras. Así como también tienes la obligación de indemnizarle por los gastos que las obras le puedan ocasionar.

 

Confía el alquiler de tu vivienda a profesionales del sector

Como hemos podido ver son muchas las cuestiones que debemos tener en cuenta en el momento de poner nuestra vivienda en alquiler. Es importante que conozcamos en profundidad todas las obligaciones que tenemos con el inquilino y los derechos de que disponemos como caseros, para que no haya malentendidos y sepamos siempre que podemos o no realizar.

Desde Homewatch te ofrecemos nuestros servicios para alquileres, para que como arrendador puedas llevar a cabo el alquiler de tu vivienda de la forma más simple posible. Te ayudaremos con todas las gestiones y papeleos, te asesoraremos y juntos conseguiremos que disfrutes de las ventajas de alquilar tu vivienda, que son muchas y te despreocupes de la parte más complicada de ponerla en alquiler.

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